Hablaré de tu grandeza, mi Dios y Rey; bendeciré tu nombre por siempre.
Salmos 145:1
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El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna.
Juan 12:25
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Y la vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste.
Juan 17:3
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Los que se preparan para competir en un deporte, evitan todo lo que pueda hacerles daño. Y esto lo hacen por alcanzar como premio una corona que en seguida se marchita; en cambio, nosotros luchamos por recibir un premio que no se marchita.
1 Corintios 9:25
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Para que, después de hacernos justos por su bondad, tengamos la esperanza de recibir en herencia la vida eterna.
Tito 3:7
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Jesús respondió: —Les aseguro que cualquiera que por mi causa y por aceptar el evangelio haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos, o terrenos, recibirá ahora en la vida presente cien veces más en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y terrenos, aunque con persecuciones; y en la vida venidera recibirá la vida eterna.
Marcos 10:29-30
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